Investigadores del MIT y otras instituciones desarrollaron un superconductor de diselenuro de niobio de un átomo de grosor, estable en el aire, utilizando un método de crecimiento bajo grafeno. Este método permite que el superconductor crezca en una capa uniforme mientras lo protege de la oxidación. El material producido mantiene sus propiedades superconductivas cuando se integra en circuitos cuánticos y muestra una alta inductancia cinética.
El diselenuro de niobio, gracias a su alta inductancia cinética, permite almacenar más energía en áreas más pequeñas en dispositivos cuánticos. Este material puede reemplazar las matrices de junciones de Josephson, haciendo que los circuitos cuánticos sean más compactos. Sin embargo, su inestabilidad en el aire dificultaba su producción a escala de oblea. El nuevo método resuelve este problema, haciendo que el material sea estable en el aire.
Los investigadores demostraron que este método no se limita solo al diselenuro de niobio, sino que puede aplicarse a una amplia familia de materiales. En el futuro, la integración de estos materiales en arquitecturas de dispositivos funcionales podría abrir nuevas vías para la física fundamental y los prototipos de dispositivos cuánticos.
