El nuevo escudo térmico dirige el calor alrededor del objeto, eliminando su huella térmica en las imágenes de cámaras infrarrojas. El escudo no bloquea el calor; en cambio, lo redirige y lo devuelve a su trayectoria original. De esta manera, no se produce ninguna distorsión en la distribución de temperatura en el área donde se encuentra el objeto.
Los investigadores diseñaron una estructura de red 3D compuesta por materiales de aluminio y caucho que conducen el calor a velocidades diferentes. Esta estructura puede ajustarse geométricamente en tres dimensiones para dirigir el calor en la dirección deseada. En pruebas, incluso formas complejas como una cabeza humana se ocultaron dentro del escudo, y el flujo de calor desde el exterior parecía normal.
En el futuro, esta tecnología podría utilizarse para la gestión térmica de componentes electrónicos sensibles, la protección de equipos en entornos extremos y aplicaciones de ocultamiento frente a sistemas de detección térmica. Los investigadores ahora trabajan en escudos dinámicos que gestionen activamente el calor y respondan de forma adaptativa.
