Un estudio realizado en el centro BIFoR FACE de la Universidad de Birmingham reveló cómo los árboles cambian el ciclo del nitrógeno en niveles altos de CO₂. Los investigadores encontraron que en un bosque de robles de 180 años expuesto a los niveles de CO₂ de los años 2050, el ciclo del nitrógeno se volvió un 30% más rápido y más estrecho. Los árboles liberan una mezcla de carbono orgánico desde sus raíces, activando a los microbios y liberando nitrógeno de la materia orgánica del suelo.

Los investigadores señalaron que en un ambiente de alto CO₂, el ciclo del nitrógeno se vuelve más rápido pero más estrecho. Esto indica que los microbios proporcionan más nitrógeno a las raíces de los árboles, pero también reduce el riesgo de pérdida de nitrógeno. Sin embargo, este proceso puede llevar al consumo de nitrógeno de la materia orgánica del suelo y, a largo plazo, a una limitación de nitrógeno.

El estudio destaca el papel de los árboles en la lucha contra el cambio climático, pero también muestra que estos procesos tienen límites. Los investigadores también consideran los factores que podrían aumentar el riesgo de limitación de nitrógeno en el futuro.