Una investigación liderada por la Flinders Üniversitesi sugiere que el caparazón de los primeros animales jugó un papel importante en el desarrollo de los ecosistemas marinos durante la 'Explosión Cámbrica' hace 540 millones de años. Los investigadores denominan este proceso 'revolución del caparazón' y afirman que el aumento de la cantidad de caparazón de los animales contribuyó a la redistribución de materia orgánica y nutrientes, ayudando a que los ecosistemas marinos se volvieran más complejos.

Durante el Cámbrico, surgieron los primeros ecosistemas marinos complejos y la mayoría de los grupos animales importantes. Los primeros animales marinos dejaron fragmentos fosilizados de caparazón llamados 'coprolitos' en los ambientes tempranos del Cámbrico. Estos desechos transportaron nutrientes y carbono a lo largo de los mares, creando condiciones que podrían haber impulsado la evolución y diversificación de los organismos marinos.

Los investigadores afirman que estos hallazgos ofrecen una perspectiva alternativa sobre los cambios biológicos y ambientales detrás de la Explosión Cámbrica. Las dietas de los primeros animales, sus sistemas digestivos en desarrollo y sus interacciones tróficas podrían haber contribuido al aumento de la cantidad de materia orgánica y nutrientes.