El meteorito Hoba, hallado en 1920 en una granja cerca de Grootfontein, en el norte de Namibia, es una losa de hierro-níquel de unos 2,7 metros de lado, un metro de espesor y 60 toneladas que sigue expuesta en el mismo lugar. Los científicos señalan que un objeto de esa masa, al impactar a velocidad cósmica, debería haber dejado un gran cráter, pero no hay rastro reconocible de impacto en los alrededores.
El meteorito Hoba de Namibia: cómo aterrizó la mole de hierro de 60 toneladas sin dejar cráter
El meteorito Hoba de 60 toneladas, descubierto en 1920 en Namibia, pudo haber llegado a la superficie sin formar cráter gracias al frenado atmosférico y su geometría plana; las huellas de erosión se habrían borrado en 80.000 años.
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