Una investigación de la Universidad de Harvard revela cómo el proceso de producción y el entrenamiento individual de los perros afectan la estructura de su cerebro y sus habilidades de comunicación con los humanos. Los investigadores examinaron la estructura cerebral de 108 perros utilizando técnicas de imagen 3D y descubrieron que los perros seleccionados para una estrecha interacción con los humanos tienen vías cerebrales relacionadas con la comunicación diferentes a los perros de origen más antiguo. Se observaron cambios en las vías cerebrales relacionadas con el procesamiento de sonidos y palabras.
La comparación entre perros de servicio entrenados y perros de similar origen pero no entrenados mostró que el entrenamiento cambia la fuerza de las vías cerebrales relacionadas con la interpretación de señales y la respuesta a ellas. En los perros entrenados, se encontraron conexiones más fuertes entre las áreas cerebrales relacionadas con la respuesta a la comunicación de otros seres vivos. Además, la capacidad de entrenamiento pudo predecirse a partir de las conexiones entre las áreas cerebrales.
Los investigadores señalaron que este estudio ayudará a comprender cómo los perros procesan la comunicación humana y cómo la producción y el entrenamiento moldean estas habilidades. Esta información puede utilizarse para mejorar nuestra interacción con los perros, perfeccionar los enfoques de entrenamiento y adaptar de manera más efectiva e individual el entrenamiento de perros de servicio.
