Físicos de ISTA realizaron la confirmación experimental de una teoría propuesta hace 20 años. Los investigadores utilizaron un medio compuesto por partículas de luz correlacionadas, conocido como 'baño cuántico', para crear un entrelazamiento continuo entre dos qubits separados. Este sistema no requiere mediciones repetidas ni control activo, a diferencia de los métodos tradicionales.

El entrelazamiento es una propiedad fundamental en el mundo cuántico que permite que las partículas se conecten entre sí. Esta conexión facilita el intercambio de información entre qubits distantes y desempeña un papel crítico en la construcción de computadoras cuánticas a gran escala. El nuevo método supera esta dificultad al convertir el entrelazamiento de variables continuas, más fácil de producir, en variables discretas, utilizadas en dispositivos cuánticos prácticos.

Los fotones de microondas utilizados en el experimento son compatibles con los sistemas actuales de qubits superconductores. Por lo tanto, el sistema desarrollado también puede utilizarse en el futuro para establecer conexiones entre redes cuánticas y computadoras remotas. Los investigadores observaron que el entrelazamiento se mantuvo durante un período más largo que la vida útil misma de los qubits, lo que proporciona una fuente continua para procesamientos cuánticos.