Francia llevó a cabo el proyecto Lac du Der-Chantecoq, iniciado en 1967 y puesto en servicio en 1974, para evitar la repetición de las grandes inundaciones que asolaron París en 1910 y 1924. Este lago artificial de 48 km² de superficie y 350 millones de metros cúbicos de capacidad, construido para retener el agua de crecida del Marne antes de que llegue a la capital, actúa como un enorme colchón hidráulico a unos 190 km río arriba de la capital.