Los científicos han desarrollado un método que elimina las desventajas de los agentes de coloración utilizados para estudiar células vivas. Este nuevo método, al combinar la inteligencia artificial y la tecnología de Ramanomiks, permite examinar la composición química de las células sin alterarla. De esta manera, se puede observar el comportamiento natural de las células sin alterarlo y obtener datos más precisos.
El método obtiene las huellas químicas de las células mediante espectroscopía Raman y entrena modelos de aprendizaje automático. Los modelos entrenados pueden identificar los orgánulos de las células y permitir su examen sin necesidad de agentes de coloración. Este método, al preservar el estado natural de las células, hace posible obtener datos más limpios y confiables.
Esta tecnología está lista para usarse con el fin de comprender mejor el desarrollo de las enfermedades y las interacciones de los fármacos. Los investigadores, al desarrollar este método, también tienen como objetivo distinguir las células cancerosas de las sanas.
