Científicos españoles monitorizaron la vida cotidiana de 178 adultos mediante el método de "reconstrucción diaria" para medir los efectos del tiempo pasado en aislamiento físico y digital total.

En el estudio la definición de soledad fue muy estricta: un solo mensaje de WhatsApp bastaba para que ese día no contara como de "soledad".

Los resultados muestran que estar solo reduce el estrés (efecto calmante), pero al mismo tiempo disminuye significativamente la sensación de soledad social y la satisfacción vital general.