Investigadores del Laboratorio Ames, en los Estados Unidos, presentaron un nuevo sistema de atomización de metales refractarios que puede operar a temperaturas de hasta 3400 °C y producir un kilogramo de polvo por minuto.
El sistema funde localmente el material de alimentación mediante un arco de plasma de alta energía sobre una base de cobre enfriada con agua; de este modo solo se funde un pequeño volumen, aumenta la seguridad y se conserva la pureza. Esta característica cubre la carencia de suministro de aleaciones de alto punto de fusión, críticas para aplicaciones en entornos extremos como turbinas de gas y componentes de energía de fusión.
Para aleaciones de alta temperatura, la tasa de rendimiento se sitúa entre el 10 % y el 20 %, mientras que en materiales de menor punto de fusión puede alcanzar entre el 50 % y el 60 %; esto sigue siendo un factor limitante en los procesos de escalado e integración. El próximo paso es trabajar con los atomizadores de inducción existentes para acelerar la fase de prueba y producción de nuevas superaleaciones.
