Científicos de la Universidad Hebrea de Israel y del campus de Charlotte de la Universidad de Carolina del Norte identificaron un nuevo mecanismo de defensa antiviral en las anémonas de mar. La proteína llamada CARDIB en este sistema muestra similitudes estructurales con la proteína MAVS, que activa la defensa contra virus en los humanos, pero funciona de forma opuesta: CARDIB suprime la respuesta inmunitaria para mantenerla bajo control.
Los investigadores observaron que al desactivar el gen CARDIB mediante la tecnología CRISPR, la capacidad de las anémonas de mar para combatir virus se debilitó significativamente. Los virus se replicaban más fácilmente y la respuesta inmunitaria resultaba insuficiente. Esto indica que, aunque CARDIB actúa como un "freno", desempeña un papel crítico en una defensa efectiva.
Los mismos resultados se replicaron cuando las anémonas fueron trasladadas a su entorno marino natural. Los individuos con deficiencia de CARDIB presentaron cargas virales significativamente más altas, lo que confirma que el mecanismo descubierto es funcional fuera del laboratorio. Los hallazgos muestran que la evolución ha desarrollado estrategias distintas para combatir los virus, no una única solución universal.
