Investigadores de la NYU descubrieron que las gotas microscópicas de grasa en agua pueden transformarse en formas complejas como las células vivas y absorber su entorno. Estos hallazgos muestran que los comportamientos de cambio de forma y captura de materiales, que son la firma de la vida, pueden surgir solo de la física y la química, sin genes, proteínas o mecanismos celulares activos.

Las gotas de grasa, al combinarse con un polímero similar al jabón llamado P123 en agua, se transforman espontáneamente en diversas formas como estructuras similares a flores, formas dendríticas, mancuernas, discos y tazas. Este proceso es controlable y reversible, al igual que en las células: los investigadores pueden hacer que las gotas cambien de forma y vuelvan a su estado original ajustando la concentración del polímero o calentando y enfriando las muestras.

Además, se descubrió que las gotas pueden absorber su entorno. En las condiciones adecuadas, una gota se dobla sobre sí misma, envuelve el líquido circundante y atrapa cualquier cosa cercana. Este comportamiento de absorción es similar a la macropinocitosis, el proceso por el cual las células absorben su entorno, y las gotas pueden hacerlo espontáneamente sin componentes biológicos.