Investigadores del Instituto Leibniz para el Cambio de la Biodiversidad en Alemania descubrieron que las luces LED ámbar de 1800K atraen menos insectos que las luces LED tradicionales de 4000K y las lámparas de sodio de 2000K. Estas luces son menos efectivas para alterar el comportamiento de los insectos debido a la ausencia de luz azul de onda corta.

Basándose en estos hallazgos, los investigadores reemplazaron todas las luces en las estaciones de tren de la Reserva de Cielo Oscuro de Westhavelland en Alemania con LED ámbar de 1800K. Esto podría ayudar a reducir el impacto de la luz nocturna en los insectos y prevenir la disminución de sus poblaciones.

Sin embargo, aún no se sabe si este método es igualmente efectivo para todas las especies de insectos. Los investigadores enfatizan la necesidad de más estudios a nivel de especie para comprender mejor cómo las especies amenazadas o protegidas legalmente responden a la luz artificial nocturna.