Con el objetivo de aumentar la resistencia de las plantas frente a las olas de calor cada vez más frecuentes por el cambio climático, una colaboración entre VIB‑UGent, la Universidad de Ghent y KU Leuven fue publicada en la revista Nature Plants. El equipo de investigación, liderado por el Prof. Ive De Smet, descubrió una nueva vía molecular que activa el sistema de enfriamiento de las plantas a altas temperaturas.
Esta vía se basa en la estabilización de la proteína denominada UBP24 mediante una modificación inducida por el calor, lo que permite que los estomas, los poros de la hoja, permanezcan abiertos. El estudio mostró que UBP24 actúa como una llave evolutiva en plantas vasculares y que un mecanismo similar también está presente en células de levadura.
Aunque el mecanismo constituye un proceso biológico fundamental, su conversión directa a aplicaciones agrícolas aún no ha sido demostrada; los investigadores consideran este hallazgo como un punto de partida para el desarrollo de variedades resistentes al clima. Los estudios futuros buscarán evaluar los efectos de la modificación genética de UBP24 sobre el rendimiento y la resistencia.
