Investigadores del Instituto Max Planck de Astrofísica utilizaron el superordenador japonés ATERUI III para realizar la simulación más precisa del universo temprano hasta la fecha. La simulación indica que los "puntos rojos" detectados por James Webb desde finales de 2022, que no pueden explicarse con el modelo cosmológico estándar, serían semillas de agujeros negros formadas poco después del Big Bang y que crecen a velocidad explosiva mediante la acumulación de gas.