Un equipo de investigación de la Universidad Friedrich-Alexander (FAU) desarrolló un método que utiliza nanopartículas magnéticas para limpiar del agua los químicos eternos (PFAS) y microplásticos que contienen flúor. Estas nanopartículas están diseñadas para adherirse a la superficie de los PFAS y pueden extraerse magnéticamente.

El método permite la limpieza no solo de moléculas de PFAS, sino también de microplásticos que contienen flúor. Los investigadores demostraron que esta tecnología es efectiva en diversas muestras de agua contaminada, como lejía o agua de río, reduciendo la concentración de PFAS en un 87% en muestras de agua complejas y contaminadas.

Esta tecnología ofrece soluciones sostenibles para la limpieza del agua utilizando nanopartículas que pueden reutilizarse después de la extracción magnética y escalarse. Los investigadores han demostrado que el método también es efectivo en aplicaciones del mundo real.