El neuroendocrinólogo Robert Lustig sostiene que la idea de combatir la obesidad mediante 'comer menos y moverse más' es una falsa creencia diseñada por la industria alimentaria para desviar la atención de sus productos.

Según Lustig, los calores realmente responsables de la obesidad son el fructoza y la respuesta insulínica del cuerpo, no la cantidad total de calorías ni el sedentarismo.

La industria ha desarrollado esta narrativa desde 1965, mediante la Sugar Research Foundation, acusando los grasas y protegiendo el azúcar, y en las últimas décadas, mediante el Global Energy Balance Network financiado por Coca-Cola, desviando la discusión sobre la obesidad hacia la falta de actividad física, ignorando el papel central del fructoza y la insulina.