En la fortaleza de Tell Al-Abqain, situada en la gobernación de Beheira del Norte de Egipto, este caballo fue hallado en un contexto del Nuevo Reino, cuando la fortaleza se construyó para defenderse de los ataques de tribus libias. Los equipos de excavación encontraron grandes complejos residenciales de adobe, silos de almacenamiento de grano y hornos cerámicos cilíndricos, lo que indica una planificación urbana meticulosa y una gestión de recursos en la fortaleza.
Uno de los hallazgos más emocionantes es un caballo macho joven, de una raza mediana caracterizada por su velocidad y agilidad, que se cree que se utilizaba en actividades militares, enterrado de forma completa. El hecho de que el caballo fuera enterrado y las pruebas de un cautivo libio refuerzan la idea de un propósito militar para el animal.
También se encontraron piezas de un carro y un amuleto religioso, elementos asociados a la fertilidad y la fuerza.
