Investigadores de la Universidad Reichman desarrollaron un método biológico para proteger las infraestructuras submarinas de la corrosión. Este método ofrece una alternativa ecológica a los inhibidores de corrosión químicos utilizados para prevenir la oxidación causada por la exposición prolongada al agua de mar.
Se creó una comunidad de bacterias que incluye Bacillus subtilis y otras especies que se encuentran naturalmente en el agua de mar. Estas bacterias trabajan juntas para formar una capa protectora densa, duradera y de origen natural sobre las superficies de los metales utilizados en infraestructuras marinas y electroquímicas.
Los investigadores descubrieron que este revestimiento protector reduce significativamente la corrosión y degradación de los metales en el agua de mar. También se determinó que cada tipo de bacteria tiene un papel diferente: algunos crean las condiciones necesarias para el proceso, mientras que otros producen una enzima que permite la formación de la capa protectora mineral.
