Físicos de la TU Dortmund Universität demostraron que múltiples cristales de tiempo formados en el mismo material sincronizaron las oscilaciones de espín electrón-núcleo. Estas oscilaciones se iniciaron alineando los espines de los electrones con una bomba láser y transfiriendo polarización a los espines nucleares. Debido a la variabilidad del entorno microscópico, las regiones individuales normalmente oscilan a diferentes frecuencias, pero al ser excitadas con una luz láser amplia, las oscilaciones se bloquean en una frecuencia común.

Los cristales de tiempo son sistemas que repiten periódicamente su dinámica interna con el tiempo sin ser impulsados por una señal externa periódica. En este experimento, se utilizó un semiconductor basado en arseniuro de galio, donde los electrones interactuaron con los espines nucleares para mantener las oscilaciones. Los investigadores descubrieron que los cristales de tiempo pueden sincronizarse a distancias de hasta 40 micrómetros, lo que permite un acoplamiento no local entre sistemas de espín distantes.

Estos resultados podrían sentar las bases para redes de osciladores de espín controlables en tecnologías futuras basadas en espín. El estudio fue publicado en la revista Nature Communications.