Un ministro de los Territorios del Norte de Australia, en el marco de un plan para convertir a Darwin en la 'capital mundial de los centros de datos', sugirió que el bombeo de agua subterránea podría mantener estable el eje de rotación de la Tierra. El ministro advirtió que, de no hacerlo, 'la rotación de los polos podría repetirse'. Sin embargo, los paleomagnetistas aclararon que esta propuesta no es científicamente correcta.
La Tierra tiene dos tipos de polos: geográficos y magnéticos. El polo geográfico es el punto donde el eje de rotación intercepta la superficie y se desplaza aproximadamente 10 cm cada año. El polo magnético es el punto donde el campo magnético apunta verticalmente hacia abajo y se mueve más rápido. El bombeo de agua subterránea puede afectar el movimiento del polo geográfico, pero este efecto es muy pequeño. Entre 1993 y 2010, todo el agua subterránea bombeada en el mundo causó un movimiento anual de 4 cm en este polo.
La inversión del polo magnético es un fenómeno más complejo. El campo magnético de la Tierra ha experimentado varias inversiones en el pasado, pero estas no ocurren a intervalos regulares. La última inversión completa ocurrió hace aproximadamente 780.000 años. La disminución de la fuerza del campo magnético podría indicar que una inversión está cerca, pero esto aún no está confirmado. Las inversiones del polo magnético están relacionadas con los movimientos del hierro líquido en el núcleo externo de la Tierra, y los eventos en la superficie no pueden alcanzar estas profundidades.
