El profesor de Derecho Andrew Torrance de la University of Kansas, con su estudio publicado en 2026 en la revista Evolution and Human Behavior, reveló la historia legal del beso. Su investigación examina cómo el beso ha sido sujeto a diferentes marcos jurídicos en distintas épocas y culturas.

El estudio muestra que el beso fue considerado en su momento bajo los conceptos de propiedad, contrato, agravio y delito. En particular, se subraya que los besos no deseados, hoy clasificados en muchos países como agresión o agresión sexual, representan una transformación de los mecanismos de control basados en el poder del pasado. Asimismo, la mayor frecuencia con la que parejas del mismo sexo y de razas mixtas enfrentaron sanciones penales históricamente evidencia las desigualdades en la aplicación de la ley.

El autor señala que aún no existe una legislación sobre los besos que sea coherente a nivel global y que, en algunas regiones, el beso en público puede seguir considerarse delito. En el futuro, se espera que la adopción de una regulación libre de prejuicios morales y centrada en el consentimiento sitúe a los besos en una posición más clara tanto como expresión de amor como en la protección de los derechos individuales.