Un estudio de MRI que muestra que los perros pueden distinguir las expresiones faciales humanas ha permitido a los científicos descubrir los fundamentos biológicos de esta capacidad.

Los investigadores encontraron que los perros procesan las expresiones faciales felices en regiones específicas de su cerebro y también pueden distinguir las expresiones negativas.

El estudio proporciona nuevas pistas sobre cómo estas habilidades se desarrollan en las interacciones de los perros con los humanos.