Los dodos, símbolo global de la extinción causada por el ser humano y una de las palomas más grandes del mundo, el dodo mauriciano, quizás no merezca su fama de simple tonto.

Un estudio internacional realizado bajo la dirección del Lethbridge Öniversitesi Iwaniuk Lab en Canadá mostró que el cerebro de los dodos no es más pequeño de lo esperado en relación con su tamaño.

Los investigadores encontraron múltiples características en el cráneo y el cerebro de los dodos que normalmente se observan en aves que son activas al amanecer o al anochecer.

Las capacidades visuales de los dodos podrían haber sido más "piksel" y sensibles a la luz.