Durante muchos años, el mundo científico ha considerado que la haplodiploidía es la causa principal de la eusocialidad en los insectos. Un nuevo estudio de la Universidad Estatal de Arizona, publicado en la revista Current Biology, pone en duda esta hipótesis de larga data y demuestra que la herencia de cromosomas por sí sola no es suficiente. El líder del estudio, el estudiante de doctorado Sachin Suresh, señaló que esta es la primera gran prueba comparativa de un debate que lleva 60 años.

Los investigadores analizaron los datos de comportamiento social y genético de aproximadamente 69.000 especies de insectos, colocándolos en dos grandes árboles evolutivos. A primera vista, las transiciones a la eusocialidad parecían más frecuentes en los grupos de haplodiploidía, pero un análisis detallado mostró que casi toda esta señal provenía de una sola subrama de Hymenoptera aculeate (abejas, avispas y hormigas). En otros grupos de haplodiploidía, la tasa de eusocialidad fue similar a la de las especies diploides.

Estos resultados sugieren que la eusocialidad está más relacionada con características específicas de esa línea especial que con la herencia de cromosomas. Las piernas venenosas, los comportamientos de anidación especiales y otras características biológicas de los Hymenoptera aculeate pueden haber creado condiciones que favorecen la evolución de colonias cooperativas.